ESCRIBO COMO UN POSESO, DÍA Y NOCHE, Y NO ME DETENGO HASTA CULMINAR

ESCRIBO COMO UN POSESO, DÍA Y NOCHE, Y NO ME DETENGO HASTA CULMINAR

ENTREVISTA A JULIÁN RODRÍGUEZ

Marcos M. Vilca Jiménez/Docente

El destacado escritor Julián Rodríguez (Lima, 1971)  nos visitará en el Festival de Poesía organizado por la editorial Doce Ángulos, a realizarse el 12 de septiembre en las instalaciones de la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa. Con el conversamos, aquí un fragmento del diálogo:

¿Cómo tu acercamiento a la lectura y escritura?

El gusto por la lectura nace en mí cuando tenía siete años. Cogí el delicioso hábito de la lectura contagiado por mi padre. Él y yo solíamos leer juntos en casa. Recuerdo que el primer libro que leí fue Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain. Me lo regaló mi padre. Ese libro me marcó mucho. Me atrapó desde sus primeras líneas. Fui un lector precoz. Desde entonces no he dejado de leer. Y es a los nueve años que escribí mi primer cuento, uno pequeño, para un trabajo escolar. Recuerdo que le gustó mucho a mi profesor, tanto es así que pensó que yo no lo había escrito sino mi padre, y me puso 12 de nota, no sin antes advertirme: “La próxima vez haz tú mismo la tarea”. Desde esa vez comencé a escribir, aunque esporádicamente. Poesía escribí recién a los catorce años. Creo yo que nadie decide ser escritor de noche a la mañana, sino que es un proceso. Cuando te das cuenta, decides un día publicar tus escritos. Es entonces que la gente y la crítica te reconocen como escritor. La música es solo un pasatiempo para mí, más no así la literatura, que es mi mayor pasión y la que más satisfacciones me ha dado; por ejemplo: viajes dentro y fuera del país y, sobre todo, el cariño de quienes leen mis libros.

Dinos tu primera publicación

Me di a conocer como escritor el año 2008 con El temerario, un libro de relatos que fue publicado en su segunda edición por la Editorial San Marcos. Ese libro fue seleccionado por el crítico literario Ricardo González Vigil como uno de los Volúmenes Notables del Panorama Libresco 2009 publicado por el diario El Comercio.

Autores de cabecera que te motivaron

Los escritores de cabecera y que influyeron en mi carrera literaria fueron muchos, entre los que puedo mencionar Dostoyevski, Sábato, Flaubert, Chéjov, Mario Vargas Llosa, Twain, Gabriel García Márquez y Borges.

¿Cómo distribuyes tu tiempo para escribir?

Para un abogado litigante, docente universitario y empresario, es difícil escribir. No hay tiempo. Pese a ello, me doy mi tiempo. No obstante, a diferencia de otros escritores, no soy muy disciplinado para escribir. Tampoco tengo una rutina, salvo mi rutina diaria que es la lectura. Pues soy un lector empedernido. Y he de confesarte algo: he escrito y publicado nueve libros, pero lo hice como una catarsis. Como una terapia. No porque me gustara escribir. De hecho, no me gusta escribir. No me complace hacerlo. Me aburre. No soy metódico en esos menesteres. No soy disciplinado, sino un holgazán en el arte de las letras. Un vago. Un haragán. Un gandul literario. Prefiero mil veces leer un buen libro que escribir algo que quizá nadie lea. No soy escritor. No tengo esa vocación.

¿Cuáles son tus pasiones?

Mis verdaderas pasiones son: hacer el amor, los coches, viajar, leer, meditar, ir al cine, dormir y observar el mar. Esas son mis pasiones. En ese orden. Escribir no está ni estará nunca en mi lista. No anhelo ser un intelectual. No. Dios me libre que me tomen como tal. No anhelo ser parte de un “club” de escritores; prefiero pertenecer a un club de pilotos de autos. No quiero premios, reconocimientos ni condecoraciones. No quiero ser un escritor consagrado. Esas simplicidades no me quitan el sueño. Yo deseo cosas más grandes, interesantes y bellas que nos brinda esta vida fugaz. Deseo conducir siempre, leer un buen libro, acariciar a mi mujer en el lecho, amar, comer algo rico, beber un buen vino tinto, tomar cerveza burbujeante en el verano, viajar por todo el mundo y nadar en el mar. Sin embargo, cuando me llega la inspiración, escribo como un poseso, día y noche, y no me detengo hasta culminar mi obra literaria. Y eso, a menudo, se prolonga por meses, incluso por años.

Julián Rodríguez

Julián es novelista, cuentista, poeta y compositor. Abogado de profesión. Penalista. Estudió Narrativa y Poesía en la Universidad “Federico Villarreal” y Redacción en la Escuela de Periodismo “Jaime Bausate y Meza”. En el 2000 fue premiado como Revelación Poeta Regional 2000. En el 2012  obtuvo el Premio Nacional Educart de Novela. Ha publicado el libro de cuentos El temerario (Perú, San Marcos, 2008), el poemario El paisaje de tu cuerpo (Perú, Qilqana, 2009), la novela Tragedia en los Andes (Perú, Crecer, 2011), el libro de relatos y crónicas Rosas y pistolas (Perú, Pasacalle, 2011), la novela El sabor del primer beso (Perú, Crecer, 2012), el poemario Aromas de café (Colombia, SIC Editorial, 2012), el poemario Bonita (Perú, Qilqana, 2014), el libro de relatos Catatumbo (Argentina, Dunken, 2015) y la novela Un quijote en el colegio (Perú, Argentina, 2016).

Su décima obra literaria, la novela Amigo enemigo, está pronto a publicarse en Barcelona, España.

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