No todo está perdido

No todo está perdido

Editorial

(Pilar Rivera Ramos/Directora)

Es cierto,  el nivel de corrupción que se  aprecia en todos los niveles, profesiones, cargos  e instituciones hacen que la población considere  que  en nuestro país va aumentado  día a día, cuando se ve a un efectivo  solicitando una coima para no otorgar multa, o cuando se para a un vehículo y se le interviene en un lugar alejado para que no se vea la transacción, todos decimos “los policías corruptos”, error, algunos  malos elementos,  no debemos generalizar,  y no es que   esté defendiéndolos por algún interés, es porque  la realidad nos muestra  esa verdad. Dos policías de tránsito encontraron un billetera llena de  dinero  y la  entregaron en una comisaría para que busquen al dueño.

“No todo está perdido, no toda la Policía está  inmersa en actos de corrupción, porque hay muestras  efectivas que  la honradez y el cumplimiento de  su deber sin coima prevalece en la mayoría de  efectivos”.

Hoy los ciudadanos no somos tolerantes con la corrupción, sin embargo,  algunos  no dudan en “dar una propina” a un funcionario para agilizar un trámite, solicitar ayuda a un amigo o familiar para poder ser atendido más rápidamente en un hospital, acordar con un profesional para que no le cobre el IGV o que un trabajador se lleve material de oficina a su casa, entre otras situaciones, “el que da coima  también está en falta” por tanto el corrupto y el que  fomenta deberían pagar. Si queremos  luchar contra la  corrupción, debemos  empezar por nosotros, porque mientras la población no cambie su actitud personal frente a la corrupción poco o nada se avanzará en la lucha contra este flagelo. El riesgo es que todos den respuestas políticamente correctas, pero sigan actuando, a pequeña o gran escala, deshonestamente.

Comentarios

comentarios

Advertisements